C-0120-2-4-010
© Ale Peral
1 /14
  • Casa Cardales
  • Estudio: OON Architecture
  • Estilo: Actual Racionalista
  • Año: 2017
  • Superficie: 500 m2
  • Lugar: Buenos Aires, Campana, La Reserva Cardales
  • Desarrollo: 3 plantas
  • Otros Detalles: El diseño busca un lenguaje arquitectónico propio, basado en la utilización de volúmenes simples apoyados unos sobre otros. Formas puras con la posibilidad de ser vaciadas, cortadas o deslizadas para crear un conjunto equilibrado con espacialidades diferenciadas, tanto en el interior como en el exterior.
  • La casa se implanta en un lote elevado sobre su frente que va decreciendo hacia el fondo, permitiendo largas visuales hacia las extensiones verdes circundantes. Una marcada impronta geométrica define el lenguaje y permite una composición de líneas rectas y planos puros. En la volumetría no aparecen recortes o vanos. Se busca potenciar la horizontalidad de la casa por la desmaterialización de los muros; por ello, los cerramientos verticales se resuelven con grandes paños de vidrio, dando lugar a perforaciones sobre los planos con formas circulares, que generan focos de atención o postales visuales que enriquecen determinados ambientes.
    Al contar con las mejores visuales hacia el fondo, pero las mejores orientaciones y condiciones de iluminación natural hacia el frente y el lateral derecho, las plantas están articuladas en torno a un patio de agua interno que, por su ubicación, permite atraer la luz del sol hacia el interior de la casa.
    Los volúmenes programáticos están claros: una envolvente blanca en planta alta contiene los dormitorios y otras áreas privadas de la casa, y se apoya sobre una serie de volúmenes de hormigón visto, en la planta baja, que contienen las áreas de servicio. El espacio resultante del juego morfológico, virtual y transparente completa las áreas públicas con los ambientes integrados que se desarrollan entre el patio interno y la galería.
    Al aproximarnos a la casa, el volumen principal de planta alta se apoya sobre tres planos de hormigón que contienen las cocheras que, sin tocar el suelo, parecen desafiar la gravedad. Este marco blanco vuela sobre el frente, formando un gran semi-cubierto con una lengua de acceso que flota sobre el piso y conduce al interior de la vivienda.
    Al entrar a la casa, se marca un eje central que acompaña a recorrerla con el patio a su lado. A la vez, el eje articula las plantas mediante una doble altura lineal que contiene la escalera y el puente vidriado, que vincula las terrazas superiores. Al final de esta línea, un gran nicho circular vidriado permite un retrato del verde del jardín y el agua de la piscina, tamizado por las llamas de un bio hogar allí instalado. Como final de este trayecto aparece el estar a la derecha, rodeado del agua del patio interno, y hacia la izquierda el comedor y la cocina con una espalda de servicios. Estos espacios no solo están integrados entre sí, sino también con el exterior, a través de la galería.
    La escalera comunica hacia abajo con una cava subterránea, y hacia arriba con el área privada de la casa, que cuenta con tres dormitorios hacia el frente y la suite principal hacia el contrafrente.
    La integración de materiales y la continuidad de elementos horizontales y verticales potencian la desmaterialización de límites, creando una suerte de fluencia de espacios. Esto último se complementa con grandes aleros que desde el interior parecen adentrarse en el espacio exterior, haciendo que dichos límites se vuelvan prácticamente inexistentes.
    Los solados interiores se transforman en exteriores, permitiendo una íntima relación adentro-afuera, y vinculando el centro de la casa con los niveles inferiores del jardín.



« Volver